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Los principales desafíos de la medicina intensiva en América Latina

Mientras aumentan las camas en las UCI, escasean intensivistas a nivel regional. Las causas que explican este fenómeno.

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Los aspectos más relevantes del artículo

  • Existe una percepción de que la medicina intensiva implica un estilo de vida negativo en comparación con la práctica de otras especialidades médicas.
  • También, de que el grado de responsabilidad que conlleva no se equipara con los bajos ingresos que se ofrecen.
  • Por otro lado, el personal que trabaja en las UCI suele presentar síntomas de estrés asociados con el desgaste profesional.
  • Pero en este contexto de pandemia es, tal vez, la especialidad más requerida a nivel regional.

En el año 2012, se publicó un artículo en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine que enumeraba las diversas vicisitudes que atravesaba la medicina intensiva en América Latina a partir de una serie de encuestas a profesionales del área.

En primer lugar, la nota se preguntaba por qué la especialidad era cada vez menos elegida por las y los médicos. Una multiplicidad de causas explicaban este fenómeno, y mencionaba las siguientes:

  • La especialidad no es presentada a los estudiantes de Medicina.
  • La percepción generalizada de que implica un estilo de vida negativo en comparación con la práctica de otras especialidades médicas debido, principalmente, al trabajo constante en turnos de 24 horas.
  • Existe una insatisfacción generalizada con respecto a los ingresos que ha obligado a muchos intensivistas a trabajar en múltiples establecimientos de salud.
  • El personal que trabaja en las UCI suele presentar síndrome de burnout, o de desgaste profesional, con más frecuencia que en el resto de las especialidades médicas. Las y los intensivistas experimentan situaciones de mayor estrés a raíz de tener que estar disponibles en turnos de 24 horas, los fines de semana y días festivos; atender situaciones de extrema emergencia en unidades de cuidados intensivos (UCI) sobrepobladas de pacientes; presenciar altas cifras de mortalidad en las y los pacientes y atravesar enfrentamientos con los familiares de estos.

Como consecuencia, el artículo sostenía que, en aquel momento, existían entre un 40% y 70% de puestos vacantes en las UCI.

Nueve años (y una pandemia) después, la situación en la región es la misma. Incluso, tal vez se haya agravado por el contexto.

Situación de la medicina intensiva a nivel regional

Argentina

En una entrevista realizada el año pasado para el portal de noticias Ubahoy, la jefa de División de Terapia Intensiva del Hospital de Clínicas, doctora Célica Irrazabal, sostiene que las y los intensivistas tienen la capacidad de brindar asistencia de alta calidad a las y los pacientes. Sin embargo, no son suficientes para la cantidad de enfermos que existen en las UCI.

Frente a la pregunta sobre si considera que la especialidad es reconocida, la profesional plantea que no aún porque, principalmente, es una especialidad muy nueva. “Oficialmente, fue reconocida en el país por parte del Ministerio de Salud hace pocos años”, comenta Irrazabal. Y agrega que, por esa misma razón, no está bien remunerada.

En cuanto al estado de las UCI, la especialista señala que muchas no cumplen con el estándar del programa de calidad del Ministerio de Salud por razones edilicias y de equipamiento.

No obstante, algo positivo que ha conllevado la pandemia es que, el año pasado, las camas de las UCI aumentaron un 37%. Esta ampliación compensa levemente un déficit ya señalado por la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI) en el año 2015, cuando planteaba que la cantidad de camas asignadas al sector, por cada 1.000 habitantes, era de 0,29; mientras que, en los países desarrollados, era superior a 3 (Francia 3,8; Alemania 6,6, Australia 3,6; Reino Unido 3,7).

México

Según el secretario de Salud de México, el país tiene un déficit de 200.000 médicos y 300.000 enfermeros. La mayor falta es de médicos especialistas en cuidados intensivos, neumología, anestesiología e infectología, entre otros.

La falta de médicos especialistas en el país es un problema que lleva años y que, por la pandemia, se ha hecho más evidente.

En el estudio La formación de médicos especialistas en México, documento de postura,  la Academia Nacional de Medicina (ANM) realizó una proyección, hasta el año 2030, del número de médicos especialistas que se necesitarán en el país de acuerdo con el crecimiento poblacional.

En dicho documento se estimó que, para este año, tendría que haber al menos 116.523 médicos especialistas integrados al sistema de salud pública nacional.

Paraguay

En una nota publicada en el medio paraguayo ABC, el médico intensivista Williams Manuel Ortíz Mendoza, jefe de terapia intensiva para adultos de Ingavi, detalla que en el complejo tienen 18 camas de terapia intensiva, aunque existe espacio y equipamiento para 31 camas más. No obstante, faltan recursos humanos porque las y los intensivistas son escasos en el país.

Colombia

De acuerdo con la Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo (Amci), hacia mayo del año pasado había 1.200 médicos intensivistas en el país. Hoy, el total asciende a 1.500. En 10 meses, la cantidad de médicos con dicha especialidad aumentó un 25%.

Aunque este crecimiento es valioso, lejos está de equiparar el aumento del número de camas en las UCI, que pasó de 4.316 en junio de 2020 a 11.956 en enero de 2021, lo que representa un incremento del 177%.

Esto significa que la cantidad de camas UCI aumentó a una tasa mayor que la del número de especialistas en cuidados intensivos, por lo que hay un déficit de recursos humanos en este tipo de atención.

Volviendo al artículo de la American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine que se citó al comienzo, pese a los escollos comentados, el 83% de las y los intensivistas encuestados sostuvo que volvería a elegir la medicina de cuidados críticos. Esto evidencia el fuerte componente vocacional presente en la práctica, que parece predominar sobre los aspectos negativos.

Fuente/s:

Letras Libres

La República

El economista

SATI

American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine

UBAhoy

ABC Paraguay

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