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Cáncer: se investiga el rol crítico que juega el microbioma en la carcinogénesis y los cambios dinámicos que resultan de la dieta

Existe una fuerte evidencia de que los cambios en la alimentación y el estilo de vida impactan, directamente, en el desarrollo de neoplasias.

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Los aspectos más relevantes del artículo

  • Cada vez hay más estudios que vinculan a la alimentación y al estilo de vida con el origen, desarrollo y mortalidad de los que padecen neoplasias.
  • La actividad física, los cereales integrales ricos en fibra, los lácteos y productos ricos en calcio disminuyen el riesgo de cáncer.
  • El consumo de carne procesada, carnes rojas, bebidas alcohólicas, el agua contaminada con arsénico y el exceso de grasa corporal aumentan el riesgo de desarrollar cáncer.
  • Las instituciones y los profesionales de salud deberían asumir la responsabilidad de reeducar a la población respecto a sus hábitos.

A medida que avanza la tecnología de investigación, se conocen con mayor precisión diferentes detalles relacionados al origen de las anomalías celulares que componen al cáncer. Cada vez hay más estudios que vinculan a la alimentación y al estilo de vida con el origen, desarrollo y mortalidad de los que padecen neoplasias.

¿Qué se sabe sobre el impacto del estilo de vida en el cáncer?

Organizaciones como World Cancer Reserch Fund (WCRF) y American Institute for Cancer Research (AICR), han creado una base de datos que alberga información de los múltiples estudios que se realizan año a año, conocida como Continuous Update Proyect (CUP).

A partir de los resultados de las investigaciones publican reportes adonde se desarrollan los hallazgos más relevantes. Además, elaboran recomendaciones específicas para tener un estilo de vida saludable según nivel de evidencia.

El último reporte fue publicado en 2018 y contiene más de 12.000 páginas de datos y análisis. A la hora de elaborar las recomendaciones, los responsables del CUP pusieron especial foco en los senderos biológicos y los mecanismos que relacionan a los componentes dietarios, la antropometría y el ejercicio con el riesgo de desarrollar cáncer.

Últimas recomendaciones:

Existe fuerte evidencia de que:

  • La actividad física, los cereales integrales ricos en fibra, los lácteos y productos ricos en calcio disminuyen el riesgo de cáncer.
  • El consumo de carne procesada, carnes rojas, bebidas alcohólicas, el agua contaminada con arsénico y el exceso de grasa corporal aumentan el riesgo de desarrollar cáncer.

Dentro de las recomendaciones se encuentran:

  • Limitar el consumo de carne roja y carne procesada: no más de 3 porciones semanales (equivale a 350-500gr).
  • Evitar el consumo de bebidas azucaradas o endulzadas: beber principalmente agua o bebidas que no estén endulzadas. Evitar productos que contienen sacarosa, jarabe de maíz de alta fructosa, jugos concentrados de frutas.
  • Reducir el consumo de alcohol: el consumo de alcohol incrementa el riesgo de muchos tipos de cáncer. No se conoce un límite de consumo seguro que no aumente el riesgo.
  • No utilizar suplementos dietarios para prevenir el cáncer: Los micronutrientes que estos productos intentan proporcionar, son los mismos que proporciona una dieta saludable. Para la mayoría de las personas, una alimentación adecuada es más efectiva para prevenir el cáncer que los suplementos.
  • Tener una dieta rica en cereales, vegetales, fruta y legumbres: Consumir al menos 30gr/día de fibra de fuente alimentaria. La mayoría de las comidas deberían incluir cereales, vegetales sin almidón, frutas y legumbres (al menos 400gr/día de los anteriores mencionados).
  • Limitar el consumo de mate y café: El agua del mate, no debería estar a altas temperaturas debido a que aumenta el riesgo de cáncer de esófago. En cuanto al riesgo del café, dependerá del tipo de grano y su procesamiento.

¿Qué se investiga?

El rol crítico que juega el microbioma del huésped en la carcinogénesis y los cambios dinámicos que resultan de la dieta, la actividad física y otras variables ambientales son una temática de particular interés para futuras investigaciones.

Se ha podido comprobar que la combinación de una dieta adecuada y ejercicio lleva a un estado metabólico en el que las células disminuyen la acumulación de alteraciones en el ADN. La homeostasis interna se mantiene a través de una compleja red que involucra factores neurológicos, de comportamiento, endocrinos, inmunológicos y otros procesos como las variaciones de la dieta.

Desafortunadamente, los estudios aleatorizados que investigan la asociación del cáncer con la dieta son escasamente factibles debido al costo. Existe dificultad para asegurar el cumplimiento entre los grupos de control y el tiempo de exposición necesario para demostrar el impacto en la carcinogénesis es extenso.

Discusión

Gran parte de la población continúa eligiendo dietas de comida procesada, ricas en carbohidratos refinados y grasas. Esta conducta, combinada con el sedentarismo, contribuye a la proliferación de la epidemia de la obesidad.

La agricultura moderna, nuevas técnicas de preservación y fortificación de alimentos y transportes de bajo costo permitirían el abastecimiento de comida saludable en muchos lugares. Sin embargo, la disparidad y diferentes barreras económicas que existen entre países, sumado a la falta de educación y de implementación de políticas que promuevan estilos de vida saludables, privan a un considerable número de individuos de poder elegir comidas y productos que mejoren su calidad de vida y reducir su mortalidad por cáncer.

Gracias a la resistencia que ofrecen ciertos sectores de la industria alimentaria, la lucha contra el cáncer se vuelve dificultosa. Existen agencias involucradas en el comercio y la agricultura que utilizan su influencia política para defender sus intereses financieros sin medir las consecuencias sanitarias. Por este motivo, las instituciones y los profesionales de salud, deberían asumir la responsabilidad de re-educar a la población respecto a sus hábitos.

El cáncer constituye una enorme carga para las personas en las que se diagnostica, pero además en sus familias, sus trabajos y en la sociedad. Este tipo de enfermedades representan un costo enorme en muchos niveles. La promoción de una vida saludable basada en la buena nutrición y la actividad física es el camino a seguir para disminuir el daño provocado por esta terrible enfermedad.

Fuente/s:

The World Cancer Research Fund/American Institute for Cancer Research Third Expert Report on Diet, Nutrition, Physical Activity, and Cancer: Impact and Future Directions, The Journal of Nutrition, Volume 150, Issue 4, April 2020

Etiquetas

Federico Niguyen

Médico - UBA

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