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Calidad en Salud

El Dr. Ricardo Alberto Chercover desarrolla los principales abordajes a tener en cuenta para mejorar la calidad en la gestión en las áreas de salud

¿Qué es la buena calidad en salud?

  1. Es tener un desempeño de acuerdo con las normas consideradas seguras. En todas las intervenciones como para producir un impacto positivo en la mortalidad, morbilidad y discapacidad de la población en la que se aplica.
  2. Es hacer lo correcto de la manera adecuada la primera vez, y hacerlo mejor la vez siguiente, con la limitante de los recursos existentes y  apuntando a la satisfacción de la comunidad.
  3. Es dar una respuesta efectiva a las situaciones sanitarias que afectan a una población y sus individuos e implica la satisfacción de los pacientes, la familia y la comunidad para con estos servicios.

Clásico es en la salud pública el concepto de que cantidad y calidad son conceptos que se contraponen. Es así que, históricamente, las instituciones prestadoras de salud, ponían el acento en “cuanto” se hacía y no en “cómo” se hacía. Así lo demuestran los registros de sus memorias anuales y sus estadísticas.

En la actualidad

El concepto de calidad de los servicios de salud adquiere cada vez mayor importancia. Pero gestionar la calidad en un sistema de atención de la salud no es tarea sencilla.

Es fundamental un cambio cultural de la organización y de todos sus actores para lograr un cambio de paradigma que coloque al paciente y sus necesidades en el centro de la escena hasta lograr el aceitado funcionamiento de un sistema de mejora continua.

Esto se sustenta en:

  1. La medición de resultados.
  2. La construcción de una red de procesos tanto asistenciales como administrativos.
  3. La satisfacción de los actores (pacientes y sus familias, trabajadores de la institución, población en general).

Los principales factores a tener en cuenta al planificar la calidad institucional son:

  1. Cómo se hacen las cosas.
  2. Lograr la estandarización de los procesos
  3. Acreditar servicios

Estas herramientas permiten mejorar la atención de los pacientes y disminuir los errores clínicos y/o administrativos, lo cual redunda en una mayor eficiencia institucional, una mejora de la satisfacción de los pacientes y sus familias, una mejora en la relación con los pacientes y sus familias

Debemos considerar que “calidad” no sólo es calidad técnica en la atención individual de cada paciente. Esto es imprescindible pero no suficiente. La calidad debe ser claramente percibida por el usuario.

El concepto de calidad en el sector de la salud implica el cumplimiento de los siguientes conceptos:

 

  1. Equidad: ofrecer igual atención para igual problema y dar a cada quien lo que necesita
  2. Efectividad: medida en que una determinada intervención mejora el estado de salud de una población concreta
  3. Eficacia: probabilidad de mejora en condiciones ideales de uso
  4. Eficiencia: obtención de iguales resultados con el menor costo posible
  5. Accesibilidad: falta de obstáculos(organizacionales, culturales, económicos, etc) para obtener la atención requerida
  6. Satisfacción: medida en que los servicios sanitarios y sus productos colman las expectativas lógicas de los usuarios

No es un concepto absoluto, estable y permanente sino que es un proceso de mejora continuo. Debe ser no sólo objetivable, sino también mensurable. La calidad de una institución prestadora de servicios de salud no depende de un grupo que la planifique sino que involucra a toda la organización, todos los actores son responsables de la calidad.

Para implementar un sistema de mejora continua de la calidad es imprescindible trabajar en equipo, con todos los actores institucionales (profesionales, técnicos, administrativos, auxiliares, residentes, etc.). Además,  realizar el trabajo a través de una red de procesos interrelacionados para mejorar la atención al paciente. Es crucial estimular la responsabilidad individual sobre los propios resultados, hacer sentir que todos son importantes dentro de la organización. Es importante resaltar que cada uno cuenta y es determinante en la atención del paciente. De esta manera, la atención se realizará con éxito y se conseguirán mejores resultados.

La información, su calidad y cantidad, es un elemento de vital importancia para la gestión de la calidad. Debe facilitar el análisis de la situación institucional por parte de los técnicos. La moderna tecnología informática ha logrado grandes avances en este campo y colabora a disminuir la cantidad de errores a través de la oferta de datos precisos y adecuados en tiempo y forma. Por supuesto que de nada sirve disponer de una tecnología de punta sin un capital humano capacitado para su uso.

Implementar un sistema de mejora continua de la calidad en una institución de salud implica un cambio cultural de fondo, y esto no se logra si no se hace primero un  cambio de paradigma que coloque al paciente en el centro de la escena.

El desempeño en calidad se sustenta en:

  1. Medición de resultados: revisión permanente de indicadores (mortalidad, morbilidad, natalidad, baja en la readmisión de pacientes, baja demanda por malas praxis, disminución de costos, coordinación y gestión de altas, optimización en el uso de recursos, tiempos de ocupación, estadía hospitalaria, satisfacción del cliente interno, reducción de listas de espera, etc. etc).
  2. Control de los procesos: grado de cumplimiento de los protocolos establecidos
  3. Mediciones de satisfacción de los pacientes y sus familias a través de encuestas que indaguen cuán satisfechos están los usuarios con nuestro quehacer, el trato y el resultado final.

 

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2 Comentarios

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